Ahora que el presidente estadunidense habló de inmigrantes de países indeseables (“hoyos de mierda,” los llamó) estar en México (no mencionado por Trump), percibirlo desde dentro, hablar con gente de la calle, familiares y amigos, ver periódicos, revistas o televisión, encuentro una sociedad preocupada, aturdida y abrumada por diversos problemas, crecientemente pesimista por su realidad . . .