Mi escuela en México era entre interesante y aburrida. Desde segundo grado, mi educación transcurrió en la escuela pública más importante de mi ciudad: el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, aunque todos le decían simplemente “Centro Escolar”, sin reparar en que este nombre es una descripción, como lo es “Estados Unidos” para un país.

La idea era original y ambiciosa: una escuela pública de primera, con altas exigencias educativas y disciplina cuasi-militar. Había guardería…