La historia mexicana de que el país avanza y prospera, pregonada siempre por sus gobernantes, ha sido –desde que recuerdo– como un movimiento circular que parece ir hacia adelante, pero siempre retrocede, en un vaivén constante y engañoso. Realidades indeseadas aparentemente superadas por algo nuevo y mejorado, reaparecen como fantasmas que nunca se fueron.
Estadísticas recientes señalan a la mitad de la población en pobreza, con dos millones de nuevos pobres; aunque la pobreza extrema…