A primera vista todo parecería normal: gente yendo y viniendo a pie, en autos, autobuses, motocicletas o bicicletas; gran movimiento en tiendas, centros comerciales, mercados y restaurantes; paseando en el centro de la ciudad, parques y lugares de interés, iglesias, museos y más, todos metidos en la gran espiral decembrina de las fiestas, con ornamentos propios . . .